Archive for the ‘Agentes de Cambio’ category

¿Siguiendo un evangelio diferente?

6 marzo, 2016

Gálatas 1.6-12

Iniciamos hoy, un acercamiento a la carta del Apóstol Pablo a los Gálatas. La región de Galacia corresponde a lo que ahora es Turquía. Escrita antes de la celebración del Concilio de Jerusalén (50 D.C.), el tema central de esta carta nos resulta de actualidad. La misma revela el conflicto que resulta cuando, por diversas razones, personas y grupos de interés pretenden domesticar el evangelio de Jesucristo. Desde luego, la pretensión de que el evangelio puede ser modificado al gusto de personas y grupos parte del supuesto de que el mismo es relativo (que no es absoluto, que es discutible, susceptible de ser puesto en cuestión), respecto de los intereses y circunstancias de quienes se acercan al mismo.

Como sabemos, las iglesias de Galacia, compuestas mayoritariamente por no judíos, enfrentaron una ofensiva de sectores judíos y judaizantes, provenientes de Palestina, quienes pretendían que el cristianismo ortodoxo pasaba por la observación y práctica de la ley mosaica. De acuerdo con Pablo, tal pretensión implicaba el añadir a la gracia divina el cumplimiento de principios y conductas como requisito para alcanzar la salvación, y desde luego, para mantenerse salvos. Timothy Keller, propone que tal pretensión es la base de no pocas corrientes del cristianismo que a lo largo de la historia del cristianismo han propuesto diferentes variantes de lo que podemos llamar: gracia y algo más.

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Hasta que la muerte nos separe

28 febrero, 2016

Lucas 1.5-25

En la vida matrimonial no son raros los momentos, ni escasas las circunstancias, en las que alguno de, o ambos  cónyuges, llegan a la triste conclusión de que ya no hay nada qué hacer. Se descubren o se crean razones para no seguir adelante. Y, es cierto, muchas cosas no sólo no salen como uno imaginaba, sino que atentan contra la integridad de las personas, las erosionan integralmente y justifican, o parecen hacerlo, la decisión de terminar con el vínculo matrimonial. Sin dejar de lado el hecho de que es creciente el número de parejas que, en efecto, no encuentran una mejor alternativa que la separación, ocupémonos aquí del significado y la prevalencia de la promesa contenida en la frase hasta que la muerte nos separe.

Fotos Junio 2009 163Zacarías es un marido que me cae bien. En estricto sentido estuvo atado a una relación que no le resultó lo que él esperaba. Además de ser la tristeza provocada por la esterilidad de su esposa, tenía que enfrentar el descrédito social y hasta profesional que su no ser padre le acarreaba. Como sacerdote, indudablemente aspiraba a que la cadena de siervos de Dios no se rompiera en su eslabón. Viejo, no tenía ni el consuelo ni el orgullo con el que los hijos y los nietos compensan las pérdidas de la vida.

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A los hijos, como a extraños

21 febrero, 2016

Salmo 127

Después de la relación de pareja, no hay otra que resulte más profunda y compleja que la relación filial. Esta tiene, aún, el poder de separar, distanciar, a las parejas. Por los hijos, el esposo -más frecuentemente-, pero, también la esposa, pasan a un segundo plano respecto de la lealtad, el sentido de pertenencia y la preferencia (entendiendo esta como la ventaja concedida a los hijos por sobre la pareja). Debemos decir que, generalmente, esta disposición materna y paterna, lejos de traducirse en un beneficio real en favor de los hijos, erosiona el todo de la estructura familiar. Ello porque la relación de la pareja viene a ser el cimiento de dicha estructura y del sistema familiar todo. Cuando la razón de los esposos se convierte en la razón de los padres, estamos ante una inevitable e integral crisis familiar.

Tres son los fenómenos típicos que expresan tal desviación de los principios y quehaceres familiares:

Alianzas disruptivas. La preferencia por los hijos o por alguno de ellos se traduce, invariablemente, en la ruptura o interrupción inesperada de la alianza matrimonial. Las relaciones que privilegian a los hijos convierten a estos en sustitutos de roles propios de la relación matrimonial. Confidentes, referentes, depositarios de la intimidad de los pensamientos y sentimientos, etc. Ello, desde luego, altera el equilibrio de la pareja y de la familia toda. (más…)