Archive for the ‘Amor de Dios’ category

Dios nos demostró su amor

5 noviembre, 2017

Romanos 5.8 TLAD

Cuando celebramos la Cena del Señor y, anunciamos su muerte -hasta que él venga-, lo que hacemos es hacer evidente la razón de la misma, su motivo. Según nos enseña Pablo: Pero Dios nos demostró su gran amor al enviar a Jesucristo a morir por nosotros, a pesar de que nosotros todavía éramos pecadores. Romanos 5.8

En efecto, cada vez que en algún lugar del mundo los cristianos participamos del pan y del vino estamos dando testimonio del amor incomparable con que Dios nos ha amado. Anunciamos que la esencia de la cruz de Jesús es el amor que hace posible nuestra salvación. Con ello nos referimos no a un hecho pasado sino a un actuar divino constante dado que el mismo amor que nos redimió sigue obrando día a día en el perfeccionamiento de nuestra salvación. Filipenses 1.6 NVI

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Tu palabra en mi interior

22 octubre, 2017

Jeremías 20.1-11

“Pero ¿su llamamiento permanece?, me preguntó una mujer en el doloroso proceso que siguió al descubrimiento de la infidelidad de su marido, co-pastor de una creciente congregación metropolitana. “Y el tuyo también”, fue mi respuesta. Y, es que -me pareció-, la mujer sólo advertía la crisis del llamamiento en su marido porque identificaba el mismo como el área de ministerio, la tarea específica que su marido había recibido para ministrar dentro del cuerpo de Cristo.

Pero, como hemos dicho, el llamamiento, la vocación cristiana, es el llamado que cada creyente recibe para vivir el todo de su vida honrando en todo a Dios. Tanto en sus aciertos como en sus errores, en la alegría como en la decepción, el creyente es llamado a vivir de tal manera que su vida dé testimonio de la realidad de Cristo en él y contribuya, de esa manera, a que el Señor sea glorificado. Es de esta manera en que los creyentes somos testigos de Cristo. Hechos 1.8 Como tales hacemos evidente su realidad, hemos dicho, pero también el poder regenerador de su presencia en el día a día de los hombres. 1 Juan 3.8; Juan 10.10

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Ve tú, y haz lo mismo

15 octubre, 2017

Oradora invitada: Adriana Montoya

Lucas 10:25ss
Ante los recientes acontecimientos ocurridos en el país, especialmente los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017, ha habido una conmovedora y sorprendente respuesta de una multitud de personas ante la emergencia presentada particularmente en la CDMX y de la que se ha dado cuenta a través de los diferentes medios de comunicación.

El impacto de vivir estos fenómenos de la naturaleza, a los que algunos prefieren no atribuir como naturales, sino producto del abuso que como seres humanos hacemos sobre el planeta, ha dado como resultado una sensibilidad hacia las necesidades de los afectados que se ha hecho manifiesta en ayuda diversa proveniente de todas partes, pero especialmente de los que se encuentran más cerca de las zonas afectadas.

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Administradores del generoso amor

25 junio, 2017

1 Pedro 4.1-11 PDT

Todas las sociedades, las familias, las personas, tienen una cultura propia. Es decir, aprenden modos de vida y costumbres, adquieren conocimientos, preferencias, etc., en conformidad con la época y las circunstancias que les ha tocado vivir. Por sus raíces etimológicas, la palabra cultura contiene también lo que podríamos llamar una dimensión religiosa, sagrada. En efecto, la cultura se convierte en aquello a que damos culto. Se trata de aquello que está en el centro de nuestra vida y que ordena, explica y valora todo lo que creemos y lo que hacemos.

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El Dios mío me oirá

2 enero, 2017
Mas yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación; el Dios mío me oirá. Miqueas 7.7

San Pablo asegura que, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 2 Corintios 4.16 Hemos aprendido a interpretar tal declaración en el sentido de la NTV: Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día. Aunque cabe preguntarnos sobre la exactitud de dicha interpretación el hecho es que comprendemos bien la idea porque llega el momento en que la vida se convierte en una pérdida continua. Perdemos salud, perdemos fuerzas, perdemos recursos, perdemos personas. Es decir, nuestra vida va muriéndose.

Miqueas parece haber llegado a una situación tal que lo único que podía sumar eran pérdidas. No sólo no tiene alimento y seguridad, también ha sido despojado de la justicia y, sobre todo, ha perdido la confianza aún en los más cercanos. Pero, dentro de tal desesperanza Miqueas, al igual que Pablo lo hace, toma consciencia de que todavía hay algo que permanece. Que de manera paralela al continuo de pérdida hay, se está gestando, algo que compensa y aún excede el total de la pérdida sufrida.

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Asegúrense de permanecer libres

5 junio, 2016

Gálatas 5.1,13-14

La declaración paulina contenida en nuestro pasaje establece dos presupuestos básicos:

Cristo nos ha hecho libres. El sacrificio de Cristo y nuestra identificación con él, por medio del bautismo, nos proveen libertad:

  • Del poder de Satanás sobre nuestros pensamientos, emociones y acciones.
  • Del poder de nuestras propias pasiones e inclinaciones.
  • Del poder que las personas y nuestros modelos de relación tienen sobre nosotros.

Podemos perder la libertad que Cristo nos ha traído: (más…)

Sólo Desde la Fe

8 diciembre, 2013

Salmo 91

El Salmo 91 es un Salmo que sólo puede ser leído desde la fe. Contiene declaraciones que, sin el don de la fe, resultan difíciles de aceptar puesto que en muchos no se han cumplido, no se están cumpliendo y, con toda seguridad, nunca habrán de cumplirse. Cuestiones tales como caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará, resultan emocionantes, esperanzadoras, pero no siempre se hacen realidad en la vida de los creyentes. Por el contrario, no pocos entre nosotros ven pasar a su derecha y a su izquierda a muchos que parecen no tener aflicciones en la vida… y los miran desde la incómoda posición de quienes han caído, los miran desde el suelo. Que se trata de un Salmo difícil pueden dar testimonio aquellos creyentes que enfrentan la enfermedad –la propia y a de sus seres queridos-, o la muerte de aquellos a quienes han amado, conflictos familiares y/o económicos, etc. Sí, para quienes han pasado por los valles de sombra y de muerte, resulta difícil leer el Salmo 91, sin el don y la gracia de la fe. Ello, porque quien sin fe se acerca a Dios desde una perspectiva exclusivamente natural, humana, encontrará muchas dificultades, no solo en leer, sino en comprender y hacer suyo este hermoso salmo.

El salmista es un hombre de fe, y tiene fe porque ha conocido a Dios y ha habitado al abrigo del Altísimo y bajo la sombra del Omnipotente. Como la suya, nuestra experiencia vivida con Dios trasciende, va más allá, de las cuestiones que no comprendemos del Señor, de nosotros y de la vida misma. Es indudable que el salmista conoció el lado oscuro de Dios: su silencio, su inacción, su alejamiento. Sin embargo, también ha conoció el lado luminoso del Omnipotente: el cuidado, la atención y el amor evidente, palpable, del Señor. Son las bendiciones recibidas y no lo que no ha tenido ni recibido de Dios, lo que determina el cómo de la relación del salmista con su Señor.

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