Archive for the ‘Crecimiento Espiritual’ category

Estoy a punto de hacer algo nuevo

4 noviembre, 2018

Isaías 43.14-19

1541100677337Frente a casa hay un árbol alto y frondoso. Sus ramas están tan tupidas de hojas que, muchas veces, cuando llueve uno puede permanecer seco a la sombra de las mismas. Sin embargo, cuando llega el invierno, las hojas caen y las ramas quedan desnudas. Pero, sabemos que la primavera se acerca cuando, poco a poco, pero sin descanso, brotan nuevas hojas hasta que el árbol recupera su espléndido follaje. Me gusta este árbol, se ha convertido en una parábola de la vida. Me ha enseñado que, en esta, siempre hay algo más que lo que ahora vemos. Que el término de una etapa sólo marca el inicio de otra nueva.

(más…)

Donde está el Espíritu del Señor hay libertad

29 abril, 2018

2 Corintios 3.15-18

Una de las razones más frecuentes para la frustración pastoral es el tener que acudir, una y otra vez, al deterioro integral de la vida de algunas de sus ovejas. Saben, razonan, se proponen e inician una y otra vez la lucha por su santificación y, nada, permanecen o vuelven a lo mismo. Pero, esta es también la principal razón que no pocos creyentes enfrentan en su lucha por vivir en conformidad con su llamamiento. Entienden, se proponen, se esfuerzan y, no pocos terminan en una condición más compleja que en la que se encontraban.

(más…)

La Biblia, tradiciones y principios

2 octubre, 2016

2Timoteo 3.16,17

A la luz de la gran polémica desatada por la promoción de los llamados matrimonios igualitarios en México, han surgido muchas voces acusando a la fe cristiana, y a la Biblia en particular, como la expresión más alta del conservadurismo moral. Cierto es que la forma en la que quienes pretenden defender lo que ellos llaman el matrimonio natural, da lugar, en cierto modo, a tales acusaciones. Sobre todo, cuando se pretende imponer modelos únicos para cuestiones que han evolucionado y con toda seguridad lo seguirán haciendo, tales como los modelos familiares.

Tal discusión nos da la oportunidad de considerar que lo que llamamos la vida cristiana, incluye aspectos morales y éticos que son expresión contundente de la fe y del compromiso del creyente. Hebreos 12.14 nos anima a procurar llevar ‹‹una vida santa porque los que no son santos no verán al Señor››. Tradicionalmente se ha interpretado tal invitación haciéndose un énfasis en la pureza moral del creyente, aunque el término más bien se refiere a la consagración que el cristiano hace de su vida al Señor. De cualquier modo, ello sí implica que asumamos la santidad como pureza moral, aunque la misma, contra lo que muchos consideran, no sea un fin en sí misma sino un recurso para poder consagrar el todo de nuestra vida a Dios.

(más…)

Crezcamos en todo

3 enero, 2016

… hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo. Efesios 4.15

La lectura de las cartas pastorales, en particular, nos revela que la iglesia está siempre enferma y siempre sana. Enferma, por la inmadurez de sus miembros y congregaciones. Sana, porque como cuerpo suyo, Cristo la perfecciona y se la presenta a sí mismo sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Efesios 5.27 Desde luego, esta doble condición de la iglesia ejerce una presión constante entre sus miembros y congregaciones. Hasta puede provocar desánimo y decepción. Sin embargo, vemos que la Biblia asume esta realidad y hace de ella el punto de partida para animar a los cristianos a crecer en todo sentido. Es decir, en el entendimiento de la vida en Cristo y en la forma de discernir, juzgar, las cuestiones relativas a la misma en la comunidad de fe que es la iglesia.

(más…)

Cultivar la comunión con Dios

29 noviembre, 2015

1 Juan 3.1; 2.27; 3.24 NTV

A las personas nos inquieta Dios. No podemos permanecer insensibles ni impasibles ante él. Aún a muchos de aquellos quienes se asumen ateos, Dios los inquieta. Philip Yancey cuenta que Heinrich Böll, escritor alemán, comentaba: No me agradan estos ateos, siempre están hablando de Dios. Aún Voltaire, quien tenía una peculiar manera de creer en Dios, no necesariamente bíblica, propuso: Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo. El hecho es que en unos y en otros, creyentes y no creyentes, se hace cierta la experiencia del salmista cuando dijo: Mi corazón te ha oído decir: Ven y conversa conmigo. Y mi corazón responde: Aquí vengo, Señor, no me des la espalda… Salmo 27.8, 9a NTV

La cuestión es que Dios nos anima a estar en comunión con él y que nosotros necesitamos, también, de su comunión. Sin embargo, cultivar dicha comunión se nos antoja una tarea terriblemente difícil. La razón de tal dificultad está en que hemos aprendido a que la buena comunión con Dios depende de las cosas buenas que podemos hacer y de las cosas malas que podemos evitar. Es decir, hemos aprendido que la comunión con Dios depende de nuestros méritos. Ignoramos, hemos aprendido a ignorar el hecho de que estar en Dios, que es lo que significa el estar en comunión con él, depende de lo que somos y no de lo que hacemos o dejamos de hacer.

(más…)

Todavía seguirán de pie

1 febrero, 2015

Efesios 6.10-13

 

Llama mi atención, en nuestro pasaje, que lo que Pablo llama “una palabra final” siga al largo tratamiento que el Apóstol ha dado al tema de las relaciones familiares. Pudiera tratarse de una coincidencia, de una especie de síntesis que destaca la importancia de todos los temas tratados en su carta. Pero, dada la atención e importancia que Pablo concede al qué y el cómo de las relaciones familiares, pudiera tratarse de una indicación particular respecto de la trascendencia espiritual de dichas relaciones.

Apunto lo anterior porque no hay relaciones que afecten más, positiva o negativamente, nuestro ser integral (espíritu, alma y cuerpo), que las relaciones familiares. Estas nos sanan o nos enferman, nos enriquecen o nos desgastan, nos acercan a Dios o nos alejan de él. En síntesis, las relaciones familiares tienen el poder para destruirnos o para ayudarnos a permanecer de pie una vez que han pasado las pruebas de la vida.

(más…)

El que Pone la Mano en el Arado

7 septiembre, 2014

Lucas 9.57-62

Lo que Dios pide de nosotros muchas veces va en contra de nuestros intereses, cierto. Pero ello no significa que vaya en contra de nuestro bienestar.

Todos los que son llamados por Dios llegan a momentos cruciales en sus vidas. Son momentos en los que el mandato interior, derivado del llamado, pone en riesgo nuestros propios planes y el cumplimiento de nuestros deseos. En tales momentos generamos una manipulación conciente e inconciente, para no permitir que el llamado y su tarea derivada, alteren nuestra dinámica cotidiana.

Lucas expone cómo las prioridades resultantes de nuestros temores se contraponen al cumplimiento de nuestra tarea. Tales temores tienen que ver tanto con la provisión para nuestras necesidades (el miedo a morir, diría Batista), como con la necesidad de trascender, de hacer algo que nos asegure el reconocimiento y el aprecio de los otros (el miedo a no ser alguien y a no ser apreciados).

(más…)