Hechos 17.1-8 TLAI
Una de las cosas que se esperan comúnmente de nosotros los cristianos, de quienes nos consideramos discípulos de Cristo, es que seamos portadores de paz, que seamos pacificadores. Y, es cierto que, en algunos momentos, nuestro Señor enseñó así. Mateo 5.9. Pero también es cierto que el Señor advirtió que seguir sus enseñanzas provocaría conflictos aún entre los más cercanos. De manera muy objetiva advirtió: No crean ustedes que he venido para establecer la paz en este mundo. No he venido a traer paz, sino pleitos y dificultades. He venido para poner al hijo en contra de su padre, a la hija en contra de su madre, y a la nuera en contra de su suegra. Cerró su advertencia diciendo algo que resulta terrible de escuchar: El peor enemigo de ustedes lo tendrán en su propia familia. Mateo 10.34-36 TLAI.
(más…)
Comentarios