Archive for the ‘Amor de Dios’ category

Para Sacudirlos como a Trigo

13 enero, 2013

Lucas 22.31-34

Si de algo nos llenamos las manos en la vida es de decepciones. Con frecuencia nos encontramos que la confianza depositada en otros, no es honrada por ellos y actúan en forma diametralmente opuesta a lo que esperábamos de ellos. Es esta la razón de la pérdida de la esperanza, de la confianza y aún del interés en seguir adelante.

Mientras más cercana a nosotros la persona que nos decepciona, mayor el conflicto que experimentamos, la tristeza que sufrimos. Como aquellos hijos que van por la vida sin comprender por qué sus padres no quisieron o no pudieron seguir juntos. Por qué es que los hijos tienen que pagar el precio de la soledad, la vergüenza y la confusión que enfrentan, fruto de la separación o la ausencia de sus padres. O como la mamá de Ricardo, que no entiende cómo es que el hombre al que ella le entregó todo su amor, su confianza… su vida toda, la engañó ocultándole que era casado y que no tenía el propósito de honrar sus palabras de amor y entrega.

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Jesús y Zaqueo

21 octubre, 2012

Lucas 19.1-9

La estatura está asociada, en no pocas culturas, con el éxito, más aún, con el valor de la persona. Se asume que mientras más importante, más capaz, más alto. Por el contrario, una menor estatura hace de la persona alguien de menor importancia. Este mito, que no tiene ningún fundamento, ha marcado a muchos hombres y, en no pocos casos, ha sido la causa de sus conductas enfermas, disfuncionales. Muchas personas bajitas de estatura van por la vida esforzándose por demostrar que son tanto o más valiosas e importantes quienes son más altos que ellos.

Pareciera ser este el caso de Zaqueo, uno de los hombres que se encontraron con Jesús. Lucas lo describe como un hombre rico, jefe de los cobradores de impuestos para Roma. Se trata, nos dice Lucas, de un hombre que se hizo rico traicionando y explotando a los suyos, a sus hermanos de raza. Pero, también de un hombre que se ha destacado en tal tarea al grado que se ha convertido en el jefe de todos los que han traicionado y explotado  a los suyos ¿Cómo puede un hombre llegar tan lejos en su menosprecio por los demás? ¿Qué anima a un hombre a lastimar sin misericordia a los que debiera proteger o, cuando menos, tratar como a sus iguales?

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El Amor de Una Mujer de Mala Vida

14 octubre, 2012

Lucas 7.36ss

Las mujeres viven en un mundo de hombres. No sólo porque a nivel mundial es ligeramente mayor el número de hombres que el de mujeres, sino que, aún en los lugares donde el número de mujeres resulta mayoritario, estas siguen viviendo en función de lo que los hombres creen, deciden y hacen.

Nuestra historia refleja bien esta cuestión. Una mujer, desconocida, se introduce sin invitación a un santuario de hombres, la casa de un fariseo. A tal osadía, añade una más, lavó los pies del Señor con sus lágrimas, los perfumó, los secó con sus cabellos y los besó amorosamente. Como en muchos casos, y las mujeres lo saben bien, ella y su conducta quedaron de inmediato bajo el juicio parcial de los hombres, mismo que se tradujo en su descalificación. Como mujer y pecadora, no tenía el derecho para hacer lo que hacía. Sus intenciones, dada su condición, quedaban en entredicho y daban pie a la sospecha. No sólo ello, al relacionarse con Jesús lo hacía partícipe de su propio descrédito, lo contaminaba y Jesús quedaba, por lo tanto, igualmente bajo sospecha.

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Pasaban por Muchas Miserias

15 julio, 2012

Jueces 6

Gedeón es un héroe de la fe. Es recordado porque se atrevió a poner a prueba a Dios. Muchas veces somos llamados a imitarlo y nos emocionamos pensando que podemos hacerlo. Sin embargo, en mi opinión, Gedeón es un hombre de fe, sí, pero un hombre sin visión. Un hombre que exige que Dios se comprometa, pero quien no está dispuesto a que el hacer de Dios transforme radicalmente su vida. Así, Gedeón es un ejemplo de cómo la fe sin visión y sin obediencia radical, sólo produce hechos anecdóticos, cambios temporales; pero no establece de manera permanente el Reino de Dios entre los hombres.

Hay una frase clave ubicar contextualmente la experiencia de Gedeón: “los israelitas pasaban por muchas miserias” (ver. 6). En la etapa de los Jueces, la historia de Israel se caracteriza por el ciclo desobediencia – fidelidad – desobediencia. A la muerte de Josué, siguen una serie de alianzas entre Israel y los cananeos. Estas alianzas se traducen en desobediencia y provocan el cansancio del Señor, quien castiga a su pueblo… hasta que este se vuelve a él en busca de ayuda. Tal la situación cuando Gedeón aparece en escena. “Los israelitas pasaban por muchas miserias, y finalmente le pidieron ayuda al Señor.” Dios responde enviando a un profeta anónimo, con un mensaje de reclamo: “ustedes no me hicieron caso”. Pero tal mensaje ni es suficiente, ni agota el quehacer del Señor.

El mismo Señor se aparece a Gedeón. Estamos ante una teofanía. Gedeón está frente al Señor, escucha su saludo, y responde con un cuestionamiento irónico: “Perdón… pero si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos pasa todo esto? ¿Donde están todos los milagros de que nos hablan nuestros antepasados, cuando dicen que el Señor nos sacó de Egipto? El Señor nos ha abandonado, y nos ha entregado al poder de los madianitas.”

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No se Inquieten por Nada

19 febrero, 2012

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión,

con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento,

cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Fil 4.6,7 NVI

No conviene olvidar que cuando Pablo anima a los filipenses a que “no se inquieten por nada”, él está en la cárcel y ellos están llevando su vida de manera normal. Algo debe haber en las personas que, aún en situaciones adversas, pueden ocuparse de consolar y animar a quienes están en mejores condiciones que ellas.

Pablo “había aprendido a estar contento” (Fil 4.11), con lo que tenía. Pero, no se trataba de una persona conformista, sino, por el contrario, se trata de alguien que encontraba en sí mismo lo suficiente para enfrentar la vida. Creo que Pablo había llegado a tal conocimiento gracias a que aprendió a distinguir entre las circunstancias (accidentes de tiempo, lugar, modo, etc.), y su propia identidad. Es decir, a manera de ejemplo, que Pablo pudo distinguir entre la circunstancia de su prisión física y la libertad que le era propia como ser humano. La cárcel era una circunstancia que, por más dolorosa y limitante que resultara, no tenía el poder para definir lo que Pablo sabía de sí mismo, así como lo que sabía de las causas de su prisión y de los recursos con los que, aún en estando en ella, contaba.

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Perdona, Señor, mis Faltas Ocultas

15 enero, 2012

Salmos 19

Es este un hermoso salmo. En cierta manera es un salmo integrador. Une el todo de la Creación, con la hermosura y el poder de la Palabra, teniendo la comunión del hombre con su Señor como el propósito sustentador de todo lo que existe. En este salmo podemos ver el amor de Dios y la necesidad ansiosa del hombre que lo ama por gozar de su aceptación y comunión.

Una vez más nos encontramos ante un salmista sensible. El testimonio de la grandeza de Dios y de su incomparable poder, lleva al escritor sagrado a preguntarse respecto de su propia condición. El carácter de Dios siempre resulta contrastante del carácter del hombre. Sea que el primero se manifieste en las obras de su Creación, o en la riqueza y el poder de su Palabra, siempre contrasta, hace evidente, la naturaleza y condición del ser humano.

Sin embargo, para cada persona en particular, el elemento clave para tal contraste es, precisamente, la sensibilidad de la misma. Sólo quienes como resultado de su búsqueda amorosa de Dios ansían su presencia, pueden darse cuenta de lo que les une y de lo que les separa de Dios.

Tal el caso del salmista. Es una persona temerosa de Dios. Goza de su comunión con el Señor. La Palabra ha cumplido su propósito en él: le ha dado nueva vida, le ha hecho sabio, ha traído alegría a su corazón, ha dado luz a sus ojos, ha generado un temor limpio que permanece para siempre. ¿Qué más puede necesitar el salmista para estar en comunión perfecta con su Señor?

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Amor, Amar lo que Dios Ama

8 enero, 2012

2 Pedro 1.3-11

Solo el amor hace comprensible a Dios. Es decir, entender las razones que Dios tiene para ser quien es con nosotros y hacer lo que hace en nuestro favor. Si no supiéramos del amor divino, y lo experimentáramos en nuestro día a día, la benignidad, la paciencia y la provisión divinas nos resultarían incomprensibles. Pero, por su gracia, somos amados y este amor nos permite encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de Dios.

Sí, Dios es quién es y actúa como lo hace, por amor. Que lo máximo de Dios es su amor, explica que cuando la Biblia define, describe a Dios, lo hace diciendo: Dios es amor.

Por ello no resulta raro que Pedro establezca como el colmo de la perfección cristiana, el amor. El colmo, según el diccionario, es el punto que razonablemente no se puede superar. Es decir, cuando el creyente añade a su experiencia cristiana el amor, ha llegado al punto donde nada más resulta necesario.

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