Archive for the ‘Amar a la Esposa’ category

Ya no importa si eres hombre o mujer

11 septiembre, 2022

1 Corintios 12.13; Gálatas 3.28, 2 Corintios 5.14-20 NBV

Hoy, por fin, podemos ocuparnos del tercer pasaje que da sustento a nuestra relectura bíblica de los pasajes que, hemos dicho, al ser leídos e interpretados a la luz de la cultura dominante, parecen dar sustento al machismo, al patriarcado y la creciente violencia en contra de la mujer.

Nos hemos ocupado ya del relato de la creación que establece la igualdad en dignidad, derechos y responsabilidades de los seres humanos, independientemente de su género. Génesis 1 Además, hemos visto como es el pecado lo que explica y da lugar a una cultura de subordinación e indignidad en contra de la mujer. Hemos considerado al pecado como la génesis de las factores sociales y sicológicos que explican la perversión del propósito divino de dignidad, integridad y libertad propios de la identidad humana. Génesis 3

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Los dos se convierte en uno solo

10 junio, 2018

Génesis 2.23ss; Efesios 5.21ss

Propongo a ustedes que en nuestro pasaje encontramos, respecto del matrimonio, propósito, forma y condiciones. En efecto, el propósito del matrimonio es formar una nueva persona, la pareja. La forma en que esto se logra es mediante la renuncia a aquello que impide el propósito. La confianza resulta ser la condición que hace posible tal renuncia y el cumplimiento del propósito matrimonial. Es decir, en la medida que los cónyuges confían uno en el otro es que estarán dispuestos a renunciar a lo que sea necesario pues la confianza mutua hace de su relación lo más valioso e importante para ambos.

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Si no hay más remedio, el divorcio, pero…

31 julio, 2016

Eclesiastés 3.1, 5-6

Propongo a ustedes que el divorcio es mucho más que el acto de autoridad que declara inexistente la relación matrimonial. Es un proceso que inicia mucho antes de llegar ante un juez y que después de tal coyuntura genera nuevas dinámicas relacionales que no se extinguen, ni siquiera, con la muerte de uno de los cónyuges o la de ambos. Las relaciones de pareja disfuncionales son un continuo, un quehacer que se extiende sin interrupción. Se pueden identificar sus efectos aun cuando no se puede identificar su origen ni, mucho menos, anticipar la complejidad de sus consecuencias. Por ello es que no hay dos divorcios iguales ni con las mismas consecuencias particulares. De ahí que, si bien todo divorcio es un fracaso, este resulta y se manifiesta de maneras únicas y peculiares.

Podemos, sin embargo, considerar que todo divorcio inicia con un distanciamiento de la pareja. Este separar puede resultar de un no asumir desde el inicio de la relación la condición singular de la misma, su unidad, que no pueden dividirse sin que su esencia se destruya o altere: Por esa razón el hombre deja a su papá y a su mamá, se une a su esposa y los dos se convierten en un solo ser. Génesis 2.24  La otra expresión del distanciamiento resulta del desafecto, es decir de la separación afectiva, emocional y moral de la pareja. El desafecto consiste tanto en dejar de estimar al otro como el incurrir en la malquerencia, la antipatía, del mismo.

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