Posted tagged ‘Amar a Dios’

El 91, un salmo difícil

20 diciembre, 2020

Salmos 91

He querido recuperar esta reflexión pues, me parece, las circunstancias personales, familiares y sociales que estamos enfrentando, representan un reto severo al cómo de nuestra fe. El 91 es un salmo que sólo puede ser leído desde la fe. Contiene declaraciones que sin el don de la fe resultan difíciles de aceptar puesto que en muchos de nosotros no se han cumplido, no se están cumpliendo y, con toda seguridad, nunca habrán de cumplirse. Cuestiones tales como: caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra; mas a ti no llegará, resultan emocionantes, esperanzadoras, pero no siempre se hacen realidad en la vida de los creyentes. Por el contrario, no pocos entre nosotros ven pasar a su derecha y a su izquierda a muchos que parecen no tener aflicciones en la vida… y los miran desde la incómoda posición de quienes han caído, de quienes están en el suelo.

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Para alabanza de su gloria

18 enero, 2015

Efesios 1.11-12; 3.10-11, 21

… A todos los que llevan mi nombre, a los que yo creé y formé, a los que hice para gloria mía. Isaías 43.7

En el ser de la persona se encuentra el quehacer de la misma. Quién eres determina cuál es tu tarea. Sabemos que somos creados por Dios a imagen y semejanza suya. Los creyentes, además de que somos hechura de Dios, somos creados en Cristo Jesús para buenas obras. Ef 2.10. Fijémonos que a la definición de nuestra identidad, sigue la declaración de nuestro propósito: para buenas obras.

Si los creyentes somos el Cuerpo de Cristo y miembros cada uno en lo particular (1 Co 12.27); luego entonces, nuestro tema tiene que ver tanto con nuestra identidad como con nuestra tarea. ¿Para qué somos Iglesia?, cabe preguntarnos. ¿Qué es lo que se espera que hagamos?, sería otra manera de formular la misma pregunta.

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Ella hizo lo que pudo

4 enero, 2015

Marcos 14

Marcos nos presenta a un Jesús leal. Digno de la fe, la confianza, que quienes tuvieron un encuentro impactante con él le dispensaron. De ser María la mujer que ungió a Jesús, según el relato de Juan, nos encontramos con que una vez que Jesús establece una relación de gracia con alguien, se mantiene fiel e incondicionalmente en favor de aquel o aquella a quien ha escogido como suya.

Además de que Jesús es constante en sus afectos –fiel-, Jesús toma partido en favor de aquellos con quienes tiene una relación de gracia. Dado que es, precisamente, una relación de gracia, esta no depende de la perfección con que el depositario de la misma le sirve, o de la asertividad con la que vive su día a día. No, Jesús, quien toma la iniciativa en el proceso de la relación se mantiene fiel y constante en el desarrollo de la misma. Siempre por gracia. Es por ello que el Apóstol Pablo asegura que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva. Filipenses 1.6

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