Posted tagged ‘Vida Cristiana’

No a mi manera

21 julio, 2019

Hebreos 12.1-13 DHH

iCP Retos a la fe 2019 2Una de las canciones que han servido como el signo de los tiempos modernos es A Mi Manera. Y es que en todos nosotros persiste el ideal de ser y hacer como a nosotros nos parece, incluyendo nuestro ser cristianos. No somos pocos los que queremos ser cristianos a mi manera. Sin embargo, nuestro pasaje nos recuerda que el ser cristiano es una carrera especial: con una ruta marcada, con una meta definida y con reglas específicas que deben ser observadas cuidadosamente.

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Convicción y confianza

25 febrero, 2018

Hebreos 11.27

Con frecuencia los creyentes enfrentamos circunstancias en las que no podemos sentir a Dios. Estas están asociadas a las experiencias del desierto, es decir, cuando la vida no parece tener sentido, se vuelve plana y sin mayores motivaciones. En días recientes alguien me contaba su desazón y la confusión resultante. Ingenuamente me lanzó un reto: Pero, esto es algo que ustedes los pastores no experimentan, dijo. Cuando le compartí que es esta una experiencia común a todos y, desde luego, a los pastores, me pidió que le dijera cómo yo enfrento tales circunstancias. Aquí cumplo mi promesa en la confianza de que podrá ser útil a alguno que otro.

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Ahora son pueblo de Dios

7 enero, 2018

1 Pedro 2.5; 9-12

La condición de cristiano, de discípulo de Cristo, está determinada por quien se es y no por lo que se hace. La identidad tiene la facultad de determinar la calidad de los hechos, pero lo que se hace nunca podrá determinar la identidad del actuante. Desafortunadamente, la ausencia de una formación bíblica sólida nos lleva, en no pocos casos, a ocuparnos de lo que hacemos antes que desarrollar lo que somos. El problema no es uno de falta de propósito ni de falta de sinceridad, simplemente se trata del ignorar que la base de nuestra relación con Dios es quienes somos y no lo que hacemos.

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Crezcamos en todo

3 enero, 2016

… hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo. Efesios 4.15

La lectura de las cartas pastorales, en particular, nos revela que la iglesia está siempre enferma y siempre sana. Enferma, por la inmadurez de sus miembros y congregaciones. Sana, porque como cuerpo suyo, Cristo la perfecciona y se la presenta a sí mismo sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Efesios 5.27 Desde luego, esta doble condición de la iglesia ejerce una presión constante entre sus miembros y congregaciones. Hasta puede provocar desánimo y decepción. Sin embargo, vemos que la Biblia asume esta realidad y hace de ella el punto de partida para animar a los cristianos a crecer en todo sentido. Es decir, en el entendimiento de la vida en Cristo y en la forma de discernir, juzgar, las cuestiones relativas a la misma en la comunidad de fe que es la iglesia.

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La tierra produce por sí misma

22 noviembre, 2015

Marcos 4.26-29

Con toda seguridad, esta semana hemos hecho y dejado de hacer por amor a Dios. No ha sido fácil, pero hemos procurado establecer un equilibrio entre nuestras emociones y pensamientos; al mismo tiempo hemos procurado agradar a Dios cultivando nuestro intelecto, aprendiendo cosas nuevas y, también, hemos estado dispuestos a servirle con determinación. Hemos sacrificado algunos de nuestros derechos, aún a costa de nuestro personal sufrimiento, en aras de que él sea glorificado en nuestra vida.

Nuestro pasaje forma parte de una triple referencia agrícola, incluyendo además de nuestra parábola, la del Sembrador y la de la semilla de mostaza. Entre nuestra historia y la del sembrador hay una diferencia que debemos atender: en la parábola del sembrador, la semilla es la Palabra y la tierra representa al que la escucha. En la parábola del crecimiento de la semilla, esta representa el quehacer del creyente y la tierra al área de influencia del mismo que, sin embargo, tiene una dinámica propia.

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¿Todavía no ven ni entienden?

23 noviembre, 2014

Autora Invitada: Ofelia Figueroa

Marcos 8

En esta enseñanza bíblica de Marcos encuentro la dificultad que como seres humanos tenemos para ver y comprender el mundo espiritual. Casi todo lo que nos rodea no ayuda a fortalecer nuestro espíritu, al contrario atenta contra él, ya que vivimos en un mundo superficial y materialista, donde se le rinde culto al tener en lugar del ser y hacer, donde la vida espiritual se deja en segundo lugar o peor aún se excluye. Frecuentemente sentimos esa tensión entre el mundo natural y el espiritual, una lucha permanente.

Esa dificultad para percibir el mundo espiritual resulta de la dureza del corazón, por eso es que no vemos, ni entendemos. ¿No es por esta causa que los fariseos demandan milagros? ¿Acaso no ya los habían visto? Pero, lo cierto es que ni los discípulos ni  nosotros  salimos bien librados de percibir de esta manera.

A los discípulos Jesús les advierte, que tengan cuidado de la levadura de los fariseos y de la de Herodes. Les decía: cuídense de esa manera de juzgar, de ver, de pensar y de vivir. Pero los discípulos no entendieron lo que Jesús les decía.  Por eso los cuestiona: ¿Por qué están discuten que no tienen pan? ¿Todavía no saben ni entienden? ¿Tienen el corazón demasiado endurecido para comprenderlo?  “Tienen ojos, ¿y no pueden ver? Tienen oídos y ¿no pueden oír?” ¿No recuerdan nada en absoluto? Marcos 8;17-19.NTV

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Poniendo toda Diligencia

6 noviembre, 2011

2 Pedro 1.3-11

Poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

San Pedro

La vida del creyente es, dice el escritor bíblico, como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto. Proverbios 4.18 San Pablo, por su lado, nos invita a olvidar lo que queda atrás y proseguir al blanco de nuestra soberana vocación, Cristo. Filipenses 3.13 Por ello resulta tan importante el dicho de nuestro Señor Jesús, en el sentido de que los creyentes sin fruto se secan, son cortados y echados al fuego, donde arden. Juan 15.6

Tales aseveraciones hacen claro el hecho de que los cristianos somos llamados a crecer, progresar y alcanzar, día a día, niveles más altos de conocimiento, amor y servicio. Es en este contexto que iniciamos el estudio de la exhortación de San Pedro para que, poniendo toda diligencia, nos esforcemos por añadir virtud sobre virtud a nuestra vida toda.

Nuestro punto de partida es el hecho incontrovertible de que los creyentes somos llamados a vivir una vida nueva. Nueva en su calidad, en su propósito y en su sentido. Quienes hemos renacido en Cristo somos, dice la Escritura, nueva creación. 2 Corintios 5.17 Siendo nosotros mismos diferentes a lo que éramos antes de Cristo, no resulta válido el que nuestra vida nueva sea una mera extensión de nuestra pasada manera de vivir.

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