Sí, sí, no, no

Publicado 14 agosto, 2016 por Pastor Adoniram Gaxiola
Categorías: Agentes de Cambio, Familia, Familias Disfuncionales, Restaurando a la Familia

Tags: , ,

Mateo 5.33-37

Es un hecho que en la mayoría de los problemas familiares causa y efecto de los mismos es decir sí, cuando debía decirse no y no cuando debía decirse sí. El poder de las palabras resulta del hecho de que las mismas sólo expresan, revelan, lo que está en el corazón de las personas. Es decir, las palabras son la expresión de la manera en que la persona procesa sus conocimientos, sus sentimientos y emociones y, en consecuencia, toma las decisiones que determinan su vida y la de los suyos. Esto que parece un aporte de la psicología moderna ya había sido anticipado por nuestro Señor cuando señaló que, en el caso de las personas, de lo que abunda en su corazón habla su boca. Lucas 6.45 DHH

Lo anterior adquiere un mayor interés si consideramos que los conocimientos, los sentimientos y las sensaciones constituyen lo que conocemos como los valores o principios morales de las personas. Es decir, lo que estas consideran como lo bueno y lo malo y la manera en que tal consideración decide el cómo y el qué de sus relaciones humanas. En el caso de quienes nos asumimos creyentes se pretende que la valoración de lo bueno y lo malo está determinado por lo que honra a Dios y lo que no lo hace. Así, pretendemos llevar a nuestra cotidianidad, a nuestro aquí y nuestro ahora, lo que Dios ha establecido como bueno. En el caso de las relaciones humanas son dos los principios que hacen un solo mandamiento: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y, ama a tu prójimo como a ti mismo. Lucas 10.27

Read the rest of this post »

Todo empieza en uno mismo

Publicado 7 agosto, 2016 por Pastor Adoniram Gaxiola
Categorías: Agentes de Cambio, Emociones, Familia, Guerra Espiritual

Tags: , ,

Romanos 12.2 DHH

Todas las relaciones familiares se desgastan y terminan desgastando a los miembros de la familia. El desgaste resulta de las transiciones, los cambios y los conflictos que la familia o sus miembros enfrentan. Estos agregan tensión -oposición u hostilidad-, independientemente de si se trata de cuestiones positivas o negativas, o de cuestiones personales o familiares. Dado que la familia es un sistema, lo que sucede -positiva o negativamente- a alguno de sus miembros termina por afectar al todo familiar. Desde luego, mientras más traumático el evento de que se trate, mayor el impacto sufrido por la familia. Sobre todo, cuando se trata de conflictos entre los familiares o tragedias a las que se enfrentan.

Decepciones, traiciones, decisiones equivocadas, enfermedades, pérdidas, etc., sobre todo, alteran el equilibrio familiar provocando caos y distanciamiento entre sus miembros. De ahí la necesidad de preguntarnos si cabe la posibilidad de que una familia afectada de manera significativa por tales factores puede ser restaurada. Tal pregunta nos lleva, irremediablemente, al terreno de la fe. Ello, porque las crisis familiares afectan de manera integral tanto a la familia como a sus miembros. Afectan su psique, su físico y su espiritualidad. Desde la fe nos acercamos a las crisis familiares estando conscientes de las mismas incluyen un factor espiritual. Efesios 6.12 Este resulta determinante, ya se trate de que sea el iniciador de, o que aproveche los diferendos existentes. Nuestro Señor Jesús nos recuerda que el propósito de nuestro enemigo el diablo es robar, matar y destruir. Juan 10.10

Read the rest of this post »

Si no hay más remedio, el divorcio, pero…

Publicado 31 julio, 2016 por Pastor Adoniram Gaxiola
Categorías: Agentes de Cambio, Amar a la Esposa, Amar al Esposo, Conflictos Matrimoniales, Divorcio

Tags: , ,

Eclesiastés 3.1, 5-6

Propongo a ustedes que el divorcio es mucho más que el acto de autoridad que declara inexistente la relación matrimonial. Es un proceso que inicia mucho antes de llegar ante un juez y que después de tal coyuntura genera nuevas dinámicas relacionales que no se extinguen, ni siquiera, con la muerte de uno de los cónyuges o la de ambos. Las relaciones de pareja disfuncionales son un continuo, un quehacer que se extiende sin interrupción. Se pueden identificar sus efectos aun cuando no se puede identificar su origen ni, mucho menos, anticipar la complejidad de sus consecuencias. Por ello es que no hay dos divorcios iguales ni con las mismas consecuencias particulares. De ahí que, si bien todo divorcio es un fracaso, este resulta y se manifiesta de maneras únicas y peculiares.

Podemos, sin embargo, considerar que todo divorcio inicia con un distanciamiento de la pareja. Este separar puede resultar de un no asumir desde el inicio de la relación la condición singular de la misma, su unidad, que no pueden dividirse sin que su esencia se destruya o altere: Por esa razón el hombre deja a su papá y a su mamá, se une a su esposa y los dos se convierten en un solo ser. Génesis 2.24  La otra expresión del distanciamiento resulta del desafecto, es decir de la separación afectiva, emocional y moral de la pareja. El desafecto consiste tanto en dejar de estimar al otro como el incurrir en la malquerencia, la antipatía, del mismo.

Read the rest of this post »