Archive for the ‘Evangelización’ category

Nadie, ni Nada, Primero

23 octubre, 2022

Lucas 9.57-62

El nuestro es un pasaje interesante, es un pasaje incómodo, uno de esos pasajes de tropiezo. Acostumbrados a pensar en Jesús como una persona bonachona, comprensiva, condescendiente, etc., sorprende escuchar en sus labios demandas tan tajantes y tan, en apariencia, intolerantes.

¿Qué para Jesús la familia no es importante? ¿Qué Jesús no se da cuenta, o no le afectan, los asuntos importantes de la vida? ¿Qué se cree Jesús cuando exige que sus asuntos sean más importantes que los de quienes le hacen el favor de seguirlo?

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Hoy es día de llevar buenas nuevas

3 mayo, 2020

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2 Reyes 7.3-11

1578235539666Sólo podemos acercarnos a entender la crudeza de nuestro relato si conocemos la condición que vivía la ciudad de Samaria, la capital del reino de Israel. Esta, la ciudad real, después del asedio sufrido por parte de Siria, enfrentó la hambruna, la enfermedad y la muerte. Muestra de ello es que hubo quienes comieron a sus propios hijos. El sitio de Samaria es una de esas experiencias humanas que no parecen tener sentido. Que sorprenden no sólo por la crudeza del sufrimiento vivido, sino por el hecho de que este no distingue entre clases sociales, buenos y malos, razas, etc. Afecta a todos y a todos los hace iguales ante el embate de la tragedia. Situaciones que provocan situaciones que, si las llegamos a imaginar, supones que les pasarán a los otros, pero no a nosotros. Y que, cuando se manifiestan descubren que, en efecto, todos somos iguales ante la tragedia.

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Vayan y hagan discípulos

2 febrero, 2020

Mateo 28.16-20

Photo_20200202_094606Cuando nos acercamos a la vida de Jesús descubrimos muy pronto que él no vivía para sí mismo. Sus prioridades no eran ni su felicidad personal, ni su familia, ni su prosperidad material, etc. En fin, esas cosas que son las que explican y dan sentido a la vida de muchos. Dos cosas eran las determinantes en Jesús: Su comunión su Padre y la realización de la tarea que le había sido encomendada. En tal sentido, Jesús no tenía vida propia. No vivía para sí, sino para el Padre. Y, no lo hacía porque no le quedara otra, él mismo aseguró: Nadie me quita la vida, sino que yo la doy por mi propia voluntadJuan 10.18

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