Archive for the ‘Conversión’ category

Lo extraordinario da paso a lo extraordinario

6 mayo, 2018

Marcos 2

Lo primero que salta a la vista al leer este capítulo es la capacidad de Marcos para llevarnos de un lugar a otro, para hacernos saber que Jesús realizó su ministerio en distintos lugares, circunstancias y con diferentes grupos y tipos de personas. Sin embargo, aunque se trata de diferentes historias, podemos encontrar una constante en el relato de Marcos: la llegada de Jesús significa, necesariamente, la irrupción de un orden nuevo y diferente en la vida de aquellos con los que se relaciona.

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Donde está el Espíritu del Señor hay libertad

29 abril, 2018

2 Corintios 3.15-18

Una de las razones más frecuentes para la frustración pastoral es el tener que acudir, una y otra vez, al deterioro integral de la vida de algunas de sus ovejas. Saben, razonan, se proponen e inician una y otra vez la lucha por su santificación y, nada, permanecen o vuelven a lo mismo. Pero, esta es también la principal razón que no pocos creyentes enfrentan en su lucha por vivir en conformidad con su llamamiento. Entienden, se proponen, se esfuerzan y, no pocos terminan en una condición más compleja que en la que se encontraban.

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Manos Santas

14 junio, 2015

1 Timoteo 2.1-11

CP Hombría BíblicaSon muchos los pasajes bíblicos que sólo pueden ser aplicados y comprendidos a la luz de la regeneración. Es decir, se trata de pasajes que sólo tienen sentido para aquellos que hemos sido redimidos por la sangre preciosa de nuestro Señor Jesucristo. El pasaje que nos ocupa es uno de estos. Las manos santas sólo son propias de aquellos hombres que han renacido en el bautismo para vivir en, y honrar a, Jesucristo, Señor y Salvador suyo.

Debemos destacar aquí eso de aquellos hombres, pues a diferencia de otros pasajes que pueden ser leídos sin distinción de género aquí la Escritura se dirige preferentemente a los hombres y se refiere tanto a su condición de hombre adulto y, en su caso, a la de esposo o, aun, de futuro esposo.

La expresión todo lugar es también de por sí interesante. Más que referirse al espacio geográfico en el que los hombres se encuentren al orar, se refiere al todo de la vida del hombre cristiano. En efecto, el término topos, utilizado por Pablo se refiere a la condición, la oportunidad que el cristiano está viviendo o enfrentando. Así, lo que el Apóstol recomienda es que el hombre cristiano debe vivir de tal manera el todo y lo particular de su vida de tal manera que pueda levantar manos santas cuando ora. Es decir, debe vivir de tal manera que su vida no entre en conflicto con su oración.

Hosios, el término que se traduce como santas, implica que la vida del hombre esté libre del pecado y de maldad; que cumpla con su obligación moral y que sea piadoso. De entrada podríamos concluir que si así son las cosas, ninguno de nosotros, los hombres cristianos, podemos levantar manos santas. Sin embargo, tal conclusión por más humilde que parezca en realidad es puro cinismo: [pura] desvergüenza en el mentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables. La razón es que quienes, habiendo sido regenerados en Cristo, aducen su incapacidad para vivir una vida santa desconocen un par de consideraciones. (más…)

Je Suis Jonah (Yo soy Jonás)

3 mayo, 2015

Libro de Jonás

De alguna manera, todos los creyentes somos Jonás. Somos como él. Convencidos de que Dios es nuestro Señor, sabedores de que nos ama, comprometidos a servirle, temerosos de su ira, etc., tarde o temprano no sólo no lo obedecemos sino que hacemos exactamente lo contrario de lo que él nos ha encargado hacer. Así, cada uno de nosotros tiene su historia propia. Sabemos lo que significa desobedecer a Dios y esforzarnos alejarnos lo más posible de él. Sabemos lo que significa ir a Tarsis.

Por lo tanto, podemos comprender la experiencia de Jonás en el mar. Él y la tripulación del barco son sorprendidos por una tormenta que pone en riesgo la sobrevivencia de todos. Nuestro relato resalta el hecho de que fue Dios mismo quien mandó un poderoso viento sobre el mar, el cual desató una violenta tempestad que amenazaba con despedazar el barco. Este quehacer inesperado de Dios es semejante a muchas experiencias nuestras cuando, en nuestro alejarnos de Dios, tenemos que enfrentar el hecho de que él ha decidido no renunciar a atraernos a sí mismo. Nos provoca provocando situaciones de crisis que hacen evidente la irracionalidad, el sinsentido, de nuestras decisiones y de nuestras conductas. Nos hace tomar consciencia, entre otras cosas, del riesgo que representamos para quienes hacen la vida con nosotros.

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¿Todavía no ven ni entienden?

23 noviembre, 2014

Autora Invitada: Ofelia Figueroa

Marcos 8

En esta enseñanza bíblica de Marcos encuentro la dificultad que como seres humanos tenemos para ver y comprender el mundo espiritual. Casi todo lo que nos rodea no ayuda a fortalecer nuestro espíritu, al contrario atenta contra él, ya que vivimos en un mundo superficial y materialista, donde se le rinde culto al tener en lugar del ser y hacer, donde la vida espiritual se deja en segundo lugar o peor aún se excluye. Frecuentemente sentimos esa tensión entre el mundo natural y el espiritual, una lucha permanente.

Esa dificultad para percibir el mundo espiritual resulta de la dureza del corazón, por eso es que no vemos, ni entendemos. ¿No es por esta causa que los fariseos demandan milagros? ¿Acaso no ya los habían visto? Pero, lo cierto es que ni los discípulos ni  nosotros  salimos bien librados de percibir de esta manera.

A los discípulos Jesús les advierte, que tengan cuidado de la levadura de los fariseos y de la de Herodes. Les decía: cuídense de esa manera de juzgar, de ver, de pensar y de vivir. Pero los discípulos no entendieron lo que Jesús les decía.  Por eso los cuestiona: ¿Por qué están discuten que no tienen pan? ¿Todavía no saben ni entienden? ¿Tienen el corazón demasiado endurecido para comprenderlo?  “Tienen ojos, ¿y no pueden ver? Tienen oídos y ¿no pueden oír?” ¿No recuerdan nada en absoluto? Marcos 8;17-19.NTV

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De Saulo a Pablo

31 agosto, 2014

Hechos 9.1-9

Siempre me ha parecido que en las experiencias de conversión de algunas personas, se descubre el humor y la ironía de Dios. En efecto, cuando el Señor viene al encuentro de aquellos y aquellas a quienes quiere para sí, los coloca en situaciones que terminan por evidenciar su fragilidad, sus limitaciones y su necedad. Tal el caso de Pablo, antes llamado Saulo.

En efecto, Lucas, con la capacidad del médico para descubrir y dimensionar la importancia de los detalles, se ocupa de descubrirnos al verdadero Saulo y los efectos de la conversión en él. Por principio de cuentas, lo llama Saulo, su nombre hebreo. Nombre de rey, de hombre poderoso, distinguido e influyente. Además, le presenta montado a caballo, símbolo de autoridad. Nos recuerda que Saulo contaba con la protección de su guardia personal. También describe el carácter y la influencia de ese hombre: estaba comprometido en la tarea de terminar de tajo con los cristianos y para ello contaba con el apoyo y la complacencia de las más altas autoridades político-religiosas de su nación.

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De Lodo y Espíritu

6 julio, 2014

A Manera de Introducción

Génesis 2.4bss. El segundo relato de la Creación, que en realidad es el primero, resulta el sustento de esa visión privilegiada del hombre, del varón. Sin entrar en detalles, los que destacan en la lectura del pasaje, digamos aquí que el hombre es creado antes que todas las cosas, recibe la autoridad implícita para nombrar a los seres creados -incluyendo a la mujer-, y por tanto, poseerlos; al tiempo que se convierte en la razón de la existencia de otros seres: “porque no es bueno que esté solo”. En una impertinente síntesis diríamos que el hombre aparece como el ombligo del mundo.

Más allá de la impertinencia, debemos aceptar que el hombre goza de un lugar privilegiado respecto del resto de la Creación. Privilegio que sigue vigente, como sigue siendo actual la responsabilidad derivada del mismo. No debemos olvidar el principio bíblico que establece que cada cual debe dar cuentas de acuerdo a lo que ha recibido. Así, si el hombre ha recibido, recibe, más que la mujer y que el resto de la Creación, el hombre es responsable de más.

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