Fruto a su Tiempo

Publicado 9 febrero, 2014 por Pastor Adoniram Gaxiola
Categorías: Crecimiento Espiritual, Discipulado, Fruto del Creyente

Tags: , ,

Salmo 1

Imaginar, esa facultad del alma que nos permite crear imágenes de lo que todavía no es, es privilegio de los seres humanos. Dios, asegura el Eclesiastés 3.11, puso además en la mente humana la idea de lo infinito. Es decir, la capacidad de abarcar con el pensamiento la totalidad de los acontecimientos pasados y futuros, y al irresistible deseo de comprender su sentido y su porqué. Dada tal capacidad es que los seres humanos podemos soñar, desear, proponernos hacer de y con nuestra vida algo que trascienda. Esto es lo que explica nuestras elecciones: matrimoniales, paternales, profesionales, etc.

Sí, hemos sido creados con la capacidad de idear y realizar aquello que anhelamos. Según Salomón es Dios mismo quien ha puesto eternidad en nuestro corazón. Es decir, es Dios quien anima nuestra vocación y nos capacita para realizarla. Consecuentemente es propio de nosotros hacerlo y tenemos la autoridad para hacerlo sobreponiéndonos a las dificultades que lograrlo implica. Sin embargo, todos enfrentamos, en mayor o en menor grado, un enemigo que estorba la realización de aquello que nos es propio. Un obstáculo para materialización de nuestro llamamiento. Se trata de la autosuficiencia. Es decir, la pretensión de que nos bastamos a nosotros mismos. Que somos suficientes tanto para decidir el qué como el cómo.

Read the rest of this post »

Sentía Compasión por las Multitudes

Publicado 9 febrero, 2014 por Pastor Adoniram Gaxiola
Categorías: Agentes de Cambio, Amor cristiano

Tags: ,

Jesús recorría las ciudades y los pueblos de la región enseñando en las sinagogas, predicando las buenas nuevas del reino y sanando la enfermedad y el dolor. Sentía compasión por las multitudes que como ovejas desamparadas, dispersas y sin pastor, acudían a Él en busca de ayuda. -¡Es tan grande la mies y hay tan pocos obreros! –Dijo una vez a los discípulos-. Oren que el Señor de la mies consiga más obreros para los campos. Mateo 9.35-38

El tercer pensamiento gobernante de CASA DE PAN tiene que ver con el hecho de que somos llamados a servir a Dios, sirviendo a nuestros semejantes. Partimos del presupuesto de que somos meros administradores de los recursos que hemos recibido. Que si bien podemos beneficiarnos de los mismos, estos no nos pertenecen y que se nos han dado con el propósito de que bendigamos a muchos otros. Esta semana hablaba con alguno de ustedes respecto de su falta de compromiso y disposición a realizar la obra de Dios. Mientras hablábamos sucedió algo interesante: al mismo tiempo que experimentaba un fluir de enojo dentro de mí, vino una especie de iluminación que me hizo preguntar “¿qué le motiva para cumplir su tarea? La verdad es que era una de esas preguntas sesgadas, con chanfle: porque no sólo se trataba de entender las motivaciones del otro sino las mías propias.

¿Qué nos motiva en el servicio del Señor? ¿Cuál es la motivación que lleva a los discípulos a realizar su tarea con pasión y compromiso?

En búsqueda de la respuesta a tales interrogantes, tuve que ir a la historia de la salvación. Encontré que el motivador de la misma es el amor. Dios amó “de tal manera al mundo” que decidió hacer lo necesario para la salvación de la humanidad: “ha dado a su único Hijo para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3.16

Read the rest of this post »

Todo lo que Hagan o Digan

Publicado 19 enero, 2014 por Pastor Adoniram Gaxiola
Categorías: Agentes de Cambio, Vida Cristiana

Tags: ,

Colosenses 3.16 y 17; Juan 15.1 y 2

Hemos dicho que nuestro primer pensamiento gobernante consiste en asumir que hemos sido llamados a santidad. Desde luego, santidad es sinónimo de pureza moral. Sin embargo, propongo a ustedes que esta resulta irrelevante y hasta estéril cuando desconocemos que santidad es, ante todo, consagración. Esta significa, como hemos dicho, esa disposición a entregar el todo de nuestra vida al Señor. Vive consagradamente quien vive su vida con propósito, quien está lleno del propósito de hacer todo para el Señor. Colosenses 3.17

A quienes les resulta agresiva la idea de vivir para Dios, conviene recordarles que la Biblia dice que todo lo que tenemos: la vida misma, los recursos, las capacidades, los medios, etc., proviene de Dios. Santiago 1.16 y 17 Pablo nos recuerda que los recibimos como dones y que estos responden a dos razones: el amor del Señor que explica que recibamos aquello que no merecemos, y el interés del Señor de bendecir a otros al través de nuestra ministración. 1 Corintios 12. ; 1 Pedro 4.10 La Biblia nos enseña, también, que aunque Dios ha delegado en nosotros la administración de tales dones, él sigue siendo el Señor, dueño, de los mismos. Por ello es que el Señor participa activamente en nuestro quehacer cotidiano. Lo hace, podando cuando lo que hacemos lo hacemos en conformidad con su propósito. Esta poda consiste en el hecho de que él quita aquello que puede estorbarnos, facilitando la realización de nuestra tarea, capacitándonos y empoderándonos, abriendo espacios de oportunidad cada vez más significativos y poderosos. Pero, también, participa cortando las ramas que no dan fruto. Esto no significa literalmente que él nos separe de su Cuerpo, la Iglesia, sino que nos quita la autoridad, el poder hacer, con los dones y las oportunidades que los mismos representan para entregárselos a otros que sí cumplan el propósito divino. Juan 15.1 y 2; Mateo 21.43

Read the rest of this post »