Lucas 1.26-38
El nacimiento de Jesús expresa de manera perfecta el amor de Dios por todos aquellos a los que él ha creado. Es más, Jesús es la evidencia y la explicación de que Dios nos anhela celosamente, es decir, que Dios nos ama mucho. Santiago 4.5 Ello explica que Dios se haya hecho vulnerable y que necesite estar en comunión con nosotros. Desde luego, él realmente no nos necesita, pero, al amarnos, le hacemos falta. Porque nos ama, nos necesita.

Uno de los salmos que acompañan frecuentemente el caminar de los creyentes es, precisamente, el Salmo 103. ¿Quién no sabe lo que significa decir desde lo más profundo de su corazón?: Bendice, alma mía a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.
Comentarios