Archivo para diciembre 2015

Jesús, razón para la esperanza

24 diciembre, 2015

Lucas 2.1-11

La historia de la Navidad es una historia de amor y de compromiso. El que Dios haya enviado a su único Hijo con el propósito de que este sirviera como precio de expiación, como pago de la deuda de todos nosotros, sólo puede ser comprendido desde la perspectiva del amor divino y del compromiso que de este resulta. Juan el evangelista nos asegura que el amor tan grande de Dios es la razón que él tuvo para enviar a su Hijo como garante de nuestra salvación. Es su amor, la profundidad del mismo, lo que lleva a Dios a contraer la obligación de ocuparse de nuestra salvación.

Dicen que hay una gran diferencia entre los animales y los seres humanos ante la muerte de uno igual a ellos. Cuando las fieras atacan una manada esta reacciona espantada, pero procurando proteger a los más débiles. Sin embargo, una vez que su congénere ha sido capturada y aun cuando esté siendo devorada por las fieras, el resto de la manada prosigue pastando y haciendo lo que le es natural. A diferencia de los animales, las personas resultan afectadas profundamente por la muerte de los suyos, al grado de que el todo de su vida se ve alterado. Sin embargo, más tarde o más temprano, terminamos aceptando lo inevitable y seguimos nuestra vida como mejor podemos.

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Culto de Luces 2015

21 diciembre, 2015

¡Te esperamos junto con los tuyos!

Cuarto de página

Culto de Luces de iCASADEPAN

Sabiendo que Dios sabe

20 diciembre, 2015

 

Salmo 139

La mayoría de las religiones no bíblicas desarrollan entre sus seguidores la conciencia de la presencia inevitable de sus deidades y los propósitos malignos de las mismas, aún en contra de sus seguidores. De ahí que los ritos religiosos estén más encaminados a aplacar a las deidades que a adorarlas, es decir, que a rendirles una confiada adoración.

David, el autor del Salmo 139, se refiere en el mismo a dos atributos exclusivos de Dios: su omnisciencia y su omnipresencia. A diferencia de los dioses tribales, y del diablo mismo, Dios lo sabe todo y está en todas partes. Sin embargo, lejos de que el saberse conocido integralmente por Dios, por dentro y por fuera (así como el tener conciencia de que no hay lugar donde el salmista se encuentre que quede aislado de Dios), provoque miedo en David y le haga sentirse acorralado, provoca una convicción de seguridad, amparo y relevancia personal.

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