Archive for the ‘Relaciones Humanas’ category

Perdonar, perder para ganar

26 febrero, 2017

Marcos 11.22-26 NTV

Las dinámicas relacionales de hoy en día, desde las más íntimas hasta las macro sociales, hacen del tema del perdón una cuestión de actualidad y del acto de perdonar una necesidad cada vez más sentida. El no perdonar abre la puerta a espirales de incomprensión, intolerancia y violencia crecientes. En estas, tanto los que han sido lastimados como aquellos que les han ofendido se mantienen atrapados en una constante de rencor que termina por marcarlos y, no pocas veces, por destruirlos. Lo más difícil resulta del hecho de que a mayor cercanía, mayor la necesidad del perdón, pero, también la dificultad de hacerlo.

La aseveración que Jesús hace, que si creemos de verdad podremos decir a la montaña levántate y échate al mar, y sucederá, no deja de resultarme conflictiva. Me pregunto cómo es que algo en apariencia tan sencillo como creer y decir, puede resultar tan difícil de concretarse. También llama mi atención que sea en el contexto de tal aseveración que el Señor nos exhorte a que cuando estemos orando, primero perdonemos a todo aquel contra quien guardemos rencor. Y, añade, para que su Padre que está en el cielo también les perdone a ustedes sus pecados.

(más…)

El poder de la restitución

15 mayo, 2016

Lucas 19.1-10

Una de las palabras menos conocidas de la Biblia es, al mismo tiempo, una de las más importantes. Se trata del verbo restituir, o de su variante restitución. Restituir, dice el diccionario es volver algo a quien lo tenía antes, y, restablecer o poner algo en el estado que antes tenía. Cuando se refiere a una persona significa volver al lugar de donde había salido.

En la Biblia, la restitución resulta necesaria cuando, injusta o accidentalmente, se ha despojado o dañado a alguna persona. Cuando el daño o despojo ha sido injusto, presupone la conciencia e intención de quien lo provoca en perjuicio del otro. Cuando se trata de un accidente, aun cuando no responde a la intención del responsable, afecta la relación de este con el afectado.

(más…)

El amor que nunca decae*

24 mayo, 2015

1 Corintios 16.14

La historia de nuestras vidas hace evidente la dificultad que tenemos en lo que se refiere a desarrollar relaciones humanas complementarias y funcionales. Ello, desde luego, pervierte y erosiona el sentido y el cómo de nuestra relación con los que amamos. Pero, tal dificultad no sólo afecta nuestras relaciones, termina por destruirnos a nosotros mismos, desgastando nuestra estima propia, amargándonos y, en consecuencia, nos lleva a desarrollar mecanismos de defensa y manipulación que evidencian nuestra necesidad de equilibrio y, sobre todo, la de ser amados.

Porque todos necesitamos saber y sentir que somos amados. Tanto como necesitamos amar y hacerlo saber a quienes nos sabemos unidos, precisamente, por los lazos del amor. Sin embargo, descubrimos que eso a lo que llamamos amor, tanto el que recibimos como el que damos, no siempre resulta ni suficiente ni adecuado a nuestras necesidades e intereses de amar. Hay en nosotros la sensación, la percepción, de que el amor es o requiere de algo más de lo que obtenemos y damos.

(más…)

¿Quién es el más importante?

6 diciembre, 2014

Autora Invitada: Isela Olmos

 Marcos 9  33-37

 De todo el capítulo 9 de Marcos, me llamó más la atención este tema, ¿Quién es el más importante?

Pondré  la versión de estos versículos en NVI, que a mi parecer, es más entendible:

33 Llegaron a Capernaúm. Cuando ya estaba en casa, Jesús les preguntó: — ¿Qué venían discutiendo por el camino?34 Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido entre sí quién era el más importante. 35 Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: —Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.36 Luego tomó a un niño y lo puso en medio de ellos. Abrazándolo, les dijo: 37 —El que recibe en mi nombre a uno de estos niños, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí sino al que me envió.

Esta misma historia la encontramos en Mateo 18:1-5 donde los discípulos preguntan a Jesús ¿quién es el mayor en el reino de los cielos? a esto se referían cuando se preguntaban ¿quién era el más importante?

Cuando leí la primera parte, me imaginé a Jesús como el típico padre que escuchando a sus hijos discutir en el asiento trasero del auto, se limita a menear la cabeza mientras los ve en silencio por el retrovisor, y piensa  -¡Ah que mis muchachos! ¿Cuándo madurarán? ya verán cuando lleguemos a casa-. Y tal como sucede hoy en día, Jesús al llegar a Capernaum, pregunta ¡Qué tanto venían discutiendo!, a lo que ellos como niños, se quedaron callados con cara de asombro al saberse descubiertos.

(más…)

Jesús y Zaqueo

21 octubre, 2012

Lucas 19.1-9

La estatura está asociada, en no pocas culturas, con el éxito, más aún, con el valor de la persona. Se asume que mientras más importante, más capaz, más alto. Por el contrario, una menor estatura hace de la persona alguien de menor importancia. Este mito, que no tiene ningún fundamento, ha marcado a muchos hombres y, en no pocos casos, ha sido la causa de sus conductas enfermas, disfuncionales. Muchas personas bajitas de estatura van por la vida esforzándose por demostrar que son tanto o más valiosas e importantes quienes son más altos que ellos.

Pareciera ser este el caso de Zaqueo, uno de los hombres que se encontraron con Jesús. Lucas lo describe como un hombre rico, jefe de los cobradores de impuestos para Roma. Se trata, nos dice Lucas, de un hombre que se hizo rico traicionando y explotando a los suyos, a sus hermanos de raza. Pero, también de un hombre que se ha destacado en tal tarea al grado que se ha convertido en el jefe de todos los que han traicionado y explotado  a los suyos ¿Cómo puede un hombre llegar tan lejos en su menosprecio por los demás? ¿Qué anima a un hombre a lastimar sin misericordia a los que debiera proteger o, cuando menos, tratar como a sus iguales?

(más…)

Amor, Amar lo que Dios Ama

8 enero, 2012

2 Pedro 1.3-11

Solo el amor hace comprensible a Dios. Es decir, entender las razones que Dios tiene para ser quien es con nosotros y hacer lo que hace en nuestro favor. Si no supiéramos del amor divino, y lo experimentáramos en nuestro día a día, la benignidad, la paciencia y la provisión divinas nos resultarían incomprensibles. Pero, por su gracia, somos amados y este amor nos permite encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de Dios.

Sí, Dios es quién es y actúa como lo hace, por amor. Que lo máximo de Dios es su amor, explica que cuando la Biblia define, describe a Dios, lo hace diciendo: Dios es amor.

Por ello no resulta raro que Pedro establezca como el colmo de la perfección cristiana, el amor. El colmo, según el diccionario, es el punto que razonablemente no se puede superar. Es decir, cuando el creyente añade a su experiencia cristiana el amor, ha llegado al punto donde nada más resulta necesario.

(más…)

Afecto Fraternal, a Favor de los Hermanos

18 diciembre, 2011

2 Pedro 1.3-11

Que sean uno, para que el mundo crea. Fue la oración de Jesús a favor de sus discípulos. Así, el tema de la unidad, la comunión, entre los cristianos se vuelve una cuestión esencial. No puede ser seguidor, discípulo de Cristo, a menos que el creyente se mantenga uno con sus hermanos en la fe.

Ahora bien, resulta obvio que la unidad solo puede darse entre aquellos que son cualitativos, o esencialmente, iguales. Esta igualdad supone el que quienes están en unidad participan de una misma naturaleza, cuestión que, en nuestro caso, es una realidad por la obra redentora de Jesucristo. En él, asegura la Biblia, somos nueva creación y hemos sido injertados en el cuerpo de Cristo, la Iglesia.

Pero, tal igualdad demanda también un principio de aceptación mutua como iguales. Así como el creyente ha sido llamado a la conversión a Cristo, podemos decir que ha sido llamado a la conversión a sus hermanos. A volverse a sus hermanos. Este volverse significa estar inclinados afectivamente a favor de los hermanos en la fe.

La primera consecuencia del pecado fue la separación entre Adán y Eva. Cuando Adán tuvo que explicar a Dios la razón por la que había desobedecido, no dudó en culpar a Eva. Mostrando así que no hay solidaridad en el pecado. Pero no solo ello, el pecado divide esencialmente.

Adán y Eva siguieron viviendo juntos por muchos años después de que fueron expulsados del Edén. Sin embargo, vivieron separados, divididos, hasta enemistados. Con toda seguridad, hicieron alianzas al interior de su familia. Adán con unos hijos, Eva con otros. Así, la enemistad entre los esposos, el distanciamiento entre ellos, afectó a sus descendientes.

(más…)