Para ser testigos de Cristo, es decir, para hacerlo presente y creíble, necesitamos ser revestidos del poder de Dios en nosotros. Te animo a que consideres este ejercicio de reflexión como un primer paso en tu propia búsqueda de una mejor comprensión del tema, pidiendo, no sólo entendimiento, sino la unción misma del Espíritu Santo en tu vida.
(más…)
Comentarios