1 Pedro 1.16; 1 Tesalonicenses 4.3a
Si, la disciplina de la iglesia es el proceso de corregir el comportamiento pecaminoso entre los miembros de una iglesia local con el propósito de proteger a la iglesia, restaurar al pecador para que camine correctamente con Dios, y renovar el compañerismo entre los miembros de la iglesia, cabe preguntarnos cuál es, en última instancia, el elemento que da razón, primero a considerar que el pecado pone en riesgo a la iglesia y, segundo, a propugnar que es la santidad, entendida esta como consagración y pureza, aquello que hay que rescatar y luchar por preservar.
Read the rest of this post »

Comentarios