Archivo para enero 2021

Para ponerles pruebas difíciles

31 enero, 2021

Lucas 22.31-34

Si de algo nos llenamos las manos en la vida es de decepciones. Con frecuencia nos encontramos que la confianza depositada en otros no es honrada por ellos y actúan en forma diametralmente opuesta a lo que esperábamos de ellos. En no pocas ocasiones es esta la razón de la pérdida de la esperanza, de la confianza y aún del interés en seguir adelante. Mientras más cercana a nosotros la persona que nos decepciona, mayor el conflicto que experimentamos, la tristeza que sufrimos. Como aquellos hijos que van por la vida sin comprender por qué sus padres no quisieron o no pudieron seguir juntos. Por qué es que los hijos tienen que pagar el precio de la soledad, la vergüenza y la confusión que enfrentan, fruto de la separación o la ausencia de sus padres. (más…)

Dándoles el mismo consuelo

24 enero, 2021

Ante el recrudecimiento, en muchos sentidos, de las circunstancias que nos ha tocado vivir por la pandemia del coronavirus, la fe se convierte en un constante cuestionamiento. Ante las circunstancias, personales, familiares y sociales que enfrentamos, queremos saber, queremos entender, queremos poder. Pero, no pocas veces, lo único que podemos es quedarnos a la espera y enfrentar el reto al que lo incomprensible nos enfrenta.

Hoy me vuelvo a este pasaje una vez más. Como te he compartido, el mismo me ayuda a recordar que el Dios incomprensible sigue actuando en favor nuestro. Que sin importar lo que perdamos -o lo que él nos quite-, siempre seguimos siendo y teniendo más. Que aún sin lo que teníamos o quisiéramos tener seguimos siendo los mismos, sus hijos. Y que las etapas incomprensibles de la vida nos dan la oportunidad de compartir el consuelo que, también de manera incomprensible, siempre recibimos. Bendiciones y ánimo.

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Ordena tu casa, porque morirás

17 enero, 2021

Isaías 38

Ordena tu casa porque morirás. Le dijo Isaías a Ezequías, por mandato de Dios. No siempre resulta un placer el que el siervo de Dios, en este caso el profeta Isaías, visite nuestra casa. En ocasiones, lo que tiene que decirnos de parte del Señor no resulta agradable, ni esperanzador. No es que los pastores nos digan cosas que no son ciertas, lo que sucede es que son cosas que nos resultan difíciles de oír. Es fácil comprender el que Ezequías haya volteado su rostro a la pared y que haya orado pidiendo que el Señor le concediera más tiempo de vida. También resulta fácil comprender que quien amaba tanto la vida, su propia vida, hubiera llorado amargamente.

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