En el Día Internacional de la Mujer

Juan 8.1-11

iCP Marzo mes de la familia 20 01Se ha dicho que con las palabras pasa lo mismo que con el dinero, a la inflación de las mismas le sigue la devaluación. La celebración del Día Internacional de la Mujer parece sufrir lo mismo. Por diversas razones, las mujeres se han convertido en protagonistas de la vida pública. El incremento de la violencia en contra de las mismas forma parte de las conversaciones cotidianas. El feminismo surge como la denuncia de los sistemas culturales, religiosos, ideológicos, políticos, económicos, etc., que hacen de la mujer un objeto en detrimento de su ser persona. Mientras más fuerte y poderosa la voz de las mujeres que denuncian la injusticia que sufren y demandan el reconocimiento de su dignidad, más mentirosa, manipuladora e indigna la respuesta de quienes, a pesar de su discurso, siguen considerando a las mujeres como seres de segunda clase. Propiedad de la cual puede disponerse tanto colectiva como personalmente.

A la comunidad cristiana las denuncias y el activismo feminista le exigen de una toma de postura y de una respuesta congruente con los postulados de su fe. Ello porque uno de los factores fundamentales que explica la cultura machista y la violencia contra las mujeres tiene que ver con la interpretación parcial que se hace de ciertos textos bíblicos. Interpretación que responde tanto a cosmovisiones particulares como a intereses personales, de grupo y sociales. Ante la exacerbación de la violencia contra las mujeres, la comunidad cristiana, sus liderazgos y sus comunidades locales, debiéramos responder con un mea culpa. Porque, de cierto, de cierto, resulta que, en mayor o en menor grado, tal situación resulta de nuestra propia culpa. Desafortunadamente, lejos de ser parte de la solución, somos parte esencial del problema.

Necesitamos asumir tal corresponsabilidad pues ello nos permite tener una acercamiento evangélico a la esencia y a las manifestaciones del reclamo feminista en general. La historia que sirve de sustento a nuestra reflexión es la suma de situaciones extremas. La planeación y la ejecución del complot para sorprender a Jesús pasa por la manipulación y la violencia contra la mujer adúltera. Tal violencia escalar con la exhibición pública de ella y en el mantener en un segundo plano al hombre que, a todas luces, se sirvió de ella para propósitos que iban más allá de cuestiones afectivas o sexuales. Jesús contribuye a la exacerbación de la situación cuando, también públicamente y con poca sensibilidad política, confronta públicamente a los acusadores.

Déjenme encontrar aquí un paralelo con la exacerbación que actualmente se aprecia en las manifestaciones públicas que dan espacio a los reclamos feministas. Como lo hizo Jesús, se vale escalar el tono de tales reclamos, hacerlo público y provocar el malestar de los perpetradores y cómplices de un estado de cosas que atenta, primero, contra la dignidad de la mujer, y después, contra la sociedad toda. A quienes se escandalizan por los excesos, y aún por la violencia verbal y física, de quienes se manifiestan les convendría tomar en cuenta que estas no son comparables a la violencia que las mujeres han sufrido y están sufriendo. Como Jesús, que no ignora ni justifica el pecado de la mujer, conviene denunciar a quienes levantan piedras contra ellas sin tener el derecho de hacerlo porque su pecado es mayor o igual al que, farisaicamente, denuncian.

Cierto es que poco puede lograr en favor de la justicia la manifestación dramática de los reclamos feministas. Pero, hay un beneficio inmediato que puede ser el inicio y fermento de un proceso que transforme la manera de pensar de hombres y mujeres, sobre la dignidad de estas. Tal beneficio es el de visibilizar (hacer visible artificialmente lo que no puede verse a simple vista), la condición y las consecuencia de las mujeres que sufren violencia. Creo que aquí se vale establecer un paralelismo con el sentir de Pablo cuando expresa: Es verdad que mientras unos anuncian a Cristo con rectitud de intención, a otros los mueve la envidia y la rivalidad… Estos otros, en cambio, al anunciar a Cristo se dejan llevar de la ambición y de turbios intereses, pensando que con ello hacen más dura mi prisión. Pero ¡qué importa! Con segundas intenciones o sin ellas, Cristo es anunciado. Filipenses 1.15ss

Porque, lo cierto es que si quienes se manifiestan públicamente no hubieran recurrido o tolerado los excesos que tanto critican quienes están por lo políticamente correcto, el tema permanecería en el anonimato y bajo un estado de cosas que normaliza la violencia contra las mujeres y atenta contra su dignidad.

Entre los estudiosos, maestros y predicadores, de la Palabra existen dos corrientes principales respecto de si es posible cambiar a la sociedad o si esta, como Pablo asegura de Timoteo, irá degradándose cada vez más. Es una disyuntiva que, en lo personal, enfrento con espíritu utópico, espero y procuro aportar para que la realidad social cambie. Pero, consciente de las limitaciones que quienes somos sal y luz del mundo tenemos, considero que un primer espacio de aporte es la construcción de modelos alternativos de convivencia familiar, comunitaria y social.

Empecé refiriéndome a la corresponsabilidad que los creyentes tenemos con el actual estado de cosas. Termino reiterando mi convicción de que podemos mostrar caminos alternativos en la relación entre hombres y mujeres. Les convoco a que asumamos tal reto y a que nos ocupemos de iniciar en nuestro entorno más cercano relaciones entre géneros que se distingan por el cultivo de la dignidad propia, el respeto mutuo y la caridad como presupuestos del nuestro vivir cotidiano. De esto nos ocuparemos en nuestras siguientes reflexiones.

 

Explore posts in the same categories: Agentes de Cambio, Familia, Proyecto Familiar, Relaciones Familiares, Restauración Familiar, Violencia Intrafamiliar

Etiquetas: , , , , ,

You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: