Enfrentando el miedo

Salmos 34.1-11

1578235539666Alguien ha dicho que la generación actual es una generación movida por el miedo. Sin embargo, las circunstancias que enfrentamos, derivadas de la pandemia del coronavirus, hacen que sea el miedo la emoción que ha afectado a todos o a casi todos. Niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos. Todos tienen miedo, aunque los miedos de unos y otros tengan diferentes enfoques y razones diversas. Los individuos tienen miedo de las circunstancias, pero, también de sí mismos y de las demás personas. Cada día tenemos más motivos para vivir con miedo. Tenemos miedo de lo que pasa y de lo que puede pasar: a nosotros, a los que amamos. Sobre todo, tenemos miedo de lo que pasa en nosotros mismos: pensamientos, deseos, conflictos.

Por ello, muchos son los que se lanzan en la búsqueda de recursos para huir de sus temores. No son pocos, por el contrario, son muchos los que encuentran en la negación su principal recurso para enfrentar sus miedos. Muchos niegan, consciente e inconscientemente la realidad del coronavirus. Acusan al gobierno, a los empresarios, a quién sabe quién de manipular a la sociedad. Algunos, aunque no lo expresan verbalmente, fanfarronean al negarse a tomar las medidas de protección básicas. No usan cubrebocas, menosprecian a Susana Distancia, hacen la vida de cualquier modo. Están seguros de que así están seguros. Pero, casi siempre, hierran, y cada día acumulan más tensión y miedos. Es que solamente tratan con los síntomas, con las consecuencias. Su acercamiento a las razones y causas de sus miedos son, generalmente, superficiales y abarcan solo algunos aspectos de su vida y no resuelven las profundas necesidades del corazón. Estas, se hace cada vez más evidente, solo se resuelven en comunión con Dios y con el alimento de su Palabra que habla directamente a las necesidades del corazón.

Cuando David escribe este salmo se encuentra en medio de una crisis. Solo y desarmado se encuentra rodeado de enemigos. Tiene que fingirse loco en un esfuerzo para salvar la vida. Fingiéndose loco escribía garabatos en las puertas y dejaba que la saliva le corriera por la barba, dice el historiador bíblico. 1 Samuel 21.13 DHHK Escribe este salmo David el rey, David el perseguido, David, el que está solo.

En tan peligrosa situación, David decide bendecir al Señor. La palabra bendecir tiene un significado particular: arrodillarse. Así, David decide, en la situación en que se encuentra, arrodillarse ante el Señor. Es decir, reconocer a Dios como el Señor aceptando las circunstancias que vive y amparándose bajo su autoridad. Hay una aceptación implícita y explícita del momento y las circunstancias que vive. No intenta escapar de ellas ni negándolas ni rebelándose ante las mismas. Acepta lo que vive y es viviendo lo que vive que se arrodilla ante Dios.

Muchos de nosotros quisiéramos que lo que estamos viviendo pase ya. He oído quienes oran diciéndole a Dios que están seguros de que, dado que no es su voluntad que los suyos sufran, debe, sí, debe, oírlos y acabar con la crisis que estamos enfrentando. Debemos aprender de David que hay situaciones en las cuales lo propio es que nos arrodillemos ante Dios y reafirmemos nuestra fidelidad hasta que, como dice el Salmo 57.1, pasen los quebrantos.

En reconocimiento al señorío divino, y al poder que Dios tiene para gobernar en medio de la tormenta, Salmos 29.10 , David recurre, busca, a Dios (34.3).  Este término es bien interesante, significa tres cosas: (1) Acudir a un juez o autoridad con una demanda o petición. (2) Acogerse en caso de necesidad al favor de alguien… (3) Volver al lugar de donde salió.

Creo que el recurrir de David abarcó tales tres cosas. El resultado es la emergencia una realidad inesperada, misma que le lleva a decir: “me libró de todos mis temores”. Quienes conocemos la historia, sabemos que las circunstancias de David no cambiaron significativamente en el corto plazo. Pero, también sabemos que hubo un cambio significativo en David mismo y ello lo colocó en el inicio de su camino a la victoria.

Ahora bien, Pablo asegura que toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para nuestra edificación. ¿Qué podemos aprender de la experiencia de David? ¿Qué nos dice el Salmo 34 en las circunstancias presentes? Podemos aprender de David quien hace dos cosas que posibilitan la actuación poderosa de Dios.

David exhibe su realidad. Lo hace honesta y claramente. David ha aprendido, cuando se encuentra ante el rey de Gat, Aquis, que si ante los hombres se justifica que aparente ser lo que no es; ante Dios no hay necesidad de ello. Por tal razón, David recurre a Dios, reconoce su pobreza, confiesa sus temores y grita sus angustias. Hemos mal aprendido a simular delante de Dios. A veces, cuando oramos me doy cuenta de que hay quienes cambian el tono de su voz para hablarle a Dios. Hablan de cosas terribles: enfermedades, muertes, tragedias, pero lo hacen tan dulcemente que pareciera que no les afectan o impactan. David, a diferencia de estas personas, le habla a Dios con el corazón en la mano. Grita, gime, reclama, se queja. Porque sabe que ante Dios puede abrir su corazón y también sabe que a Dios no le incomoda que lo hagamos.

David hace suyo el poder de Dios. Sabe que el ángel del Señor, Dios mismo, protege y salva a los que le honran. La Biblia dice que es necesario que quien busque a Dios, debe creer que existe y que recompensa a los que lo buscanHebreos 11.6 El pensamiento gobernante que dirige los pensamientos y acciones de David es la seguridad de la gracia divina. No su necesidad, no su derecho, sino la misericordia favorable de Dios hacia él. Por lo tanto, David confía al ver las cosas desde una nueva perspectiva, la que resulta de su saberse contenido en y por el poder de Dios.

Cuando David ha dado estos dos pasos, entonces da a Dios la oportunidad para que él actúe graciosamente. Es decir, para que Dios haga manifiesto su amor incondicional hacia David. Es lo mismo que hace con nosotros. A veces olvidamos que mientras estamos justificando, disimulando, peleando contra nuestros errores y pecados, Dios está esperando que le demos la oportunidad de mostrarnos cuánto nos ama y cómo es que él puede sostenernos en la prueba y acompañarnos hasta que llega la victoria.

Dios fortifica a quienes confían en él. David descubre que Dios, protege y salva a los que honran al Señor. O, como dice, Reina-Valera, que el ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, y los defiende. Es interesante notar el término escogido por David: acampa. Este se refiere al acto de detenerse y permanecer en despoblado. Lo que David dice es que, Dios, actúa en su favor ahí donde no hay nada que pueda librarlo o protegerlo. Es decir, que Dios fortifica, construye un cerco alrededor de los suyos y los defiende sin importar el lugar, el tiempo o las circunstancias en que estos se encuentren.

Los temores limitan, destruyen y terminan por amargar a quienes los padecen. Impiden el desarrollo de nuestras capacidades y el logro de nuestros sueños. También nos alejan de los que amamos y terminan por aislarnos, aun cuando permanecemos entre los que nos aman.

Pero, por la gracia de Dios, somos amados por él y su perfecto amor, dice su Palabra, echa fuera el miedo.  1 Juan 4.18 Las circunstancias que vivimos son un espacio excepcional para que el amor de Dios se manifieste en nuestra vida. Él nos ama, irremediable e incondicionalmente. Y, en su amor, viene a nosotros para estar en comunión. Quizá lleguemos a pensar que lo que importa es que nos saque de los problemas o que resuelva nuestras crisis. Pero, hemos descubierto que su comunión es más valiosa y suficiente para enfrentar las circunstancias que nos afligen. Estas no son gratas, pero, como los dolores de parto pueden dar vida cuando las enfrentamos unidos a Dios y bajo la protección de sus alas.

Termino haciéndote una pregunta-invitación: ¿Querrás en las circunstancias que actualmente vives, dar una oportunidad al amor de Dios?

 

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One Comment en “Enfrentando el miedo”

  1. gabriel sanchez jimenez Says:

    Gracias Pastor Adoniram , siempre una bendición la Palabra que nos comparte , que EL SEÑOR LE FORTALEZCA Y BENDIGA SU VIDA Y MINISTERIO

    Get Outlook for Android

    ________________________________


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