En pleno Siglo XXI, los creyentes seguimos enfrentando situaciones de crisis. El diablo sigue rondando alrededor nuestro, buscando destruirnos. Cierto. Pero, más cierto aún, porque es promesa divina, que el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayamos padecido un poco de tiempo, él mismo nos restablecerá, afirmará, fortalecerá y nos cimentará. Tal y como lo ha hecho una y otra vez, siempre que hemos enfrentado la prueba, cada vez que el diablo nos ha atacado… y hemos permanecido unidos a Cristo.
Comentarios