Aquí cabe destacar que arrepentimiento-conversión y bautismo en agua van de la mano. Los cristianos en general han considerado al bautismo en agua como un sacramento u ordenanza. Entendiendo estos como los ritos religiosos que son «fuente o signos de gracia». Es decir, aquellos mediante los cuales Dios hace algo extraordinario, sólo propio de él, en el creyente; así como en el que este [el creyente] hace algo extraordinario, sólo propio de él, en respuesta al quehacer divino. Hch 2.38; 8:16; 10:48; 19:5; 22.16.
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