La influencia que el orden presente ejerce sobre la comunidad alternativa de la Iglesia se manifiesta tanto desde el interior de la persona, como del interior de la cultura dominante que influye desde fuera a la persona. La figura paulina del viejo hombre es una valiosa herramienta para comprender el poder que tiene en nosotros nuestra pasada manera de vivir. Ro 6.6 Según Pablo, el creyente sigue siendo tentado para vivir como lo hacía antes de Cristo. Ante los estímulos de la vida, tiene que despojarse del viejo hombre y revestirse del nuevo, es decir, tiene que vivir de acuerdo con el llamamiento recibido de Cristo.
Archivos para septiembre 2011
Sabiduría y Ciencia, Dones Trascendentes
25 septiembre, 2011En Cuestión de los Dones Espirituales, Pongamos la Vida
18 septiembre, 2011El punto de inflexión, la cuestión que facilita el cambio de nuestra manera de pensar, tiene que ver con el pasar del presupuesto de la justicia, al presupuesto de la gracia como la razón y el motivador de nuestras actitudes y acciones. Si poner la vida en todo lo que hacemos y hacerlo para el Señor, requiere de la negación a nosotros mismos; nunca podremos hacerlo mientras nos mantengamos anclados al presupuesto de la justicia, entendido este como nuestro derecho. Nunca podremos relacionarnos con los otros como con el Señor, si nuestro presupuesto vital es nuestro derecho. Con frecuencia escucho a quienes recomiendan, aconsejan, que se defienda lo que es justo, como el principio regulador de las relaciones. El problema es que quien se coloca en el espacio de la justicia, se obliga a sí mismo a la justicia, queda él mismo bajo la justicia divina. Mt 18.23-35 Y, esta establece que no hay uno solo que sea justo y que, por cuanto todos pecaron, todos están lejos de la presencia gloriosa de Dios. Ro 3.23 DHH Ello implica, desde luego, que ninguno tiene derechos inherentes, dada su condición de enemigo de Dios.
Acerca de los Dones Espirituales, No Quiero que Ignoréis
4 septiembre, 2011La falta de frutos en la vida del cristiano encuentra su principal razón de ser, en la ignorancia acerca de los dones espirituales. Esta ignorancia se refiere no sólo a no saber acerca del tema, sino a no comprender qué son, para qué son y cómo actúan los dones espirituales. El que podamos abrazar, ceñir, rodear por todas partes la cuestión de los dones espirituales requiere del estudio serio del tema. De una hermenéutica sana que pasa por la necesidad de comprender el lenguaje bíblico[1], así como las circunstancias históricas del texto sagrado.
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